EnglishEspañol
    Set font size to small Set font size to medium Set font size to large
  BUSCAR

Pérdida crónica de pelo en poblaciones cautivas del Oso Andino en América del Norte: Datos preliminares de una condición enigmática

Megan Owen1, Jacob Shanks 2,3, Meg Sutherland-Smith4, Gaylene Thomas2 y Russ Van Horn1

1 CRES-Applied Animal Ecology
2 San Diego Zoo-Collection Husbandry Science
3 Point Defiance Zoo & Aquarium
4 San Diego Zoo-Veterinary Services CRES, 15600 San Pasqual Valley Road, Escondido, CA 92027-7000; rvanhorn@sandiegozoo.org; 619-451-1515 Ext. 4530


El Oso Andino (Tremarctos ornatus) en cautiverio ocasionalmente sufre de una condición crónica de la piel en la que pierde pelo progresivamente. Un ejemplo, es el espécimen hembra del zoológico de San Diego que viene presentando esta condición desde hace ya más de 10 años. A pesar de haber sido sometida a diversos procesos diagnóstico hasta la fecha sólo hemos podido identificar algunas respuestas a alérgenos con exámenes intra-dérmicos y se presume que podría ser una dermatitis secundaria causada por hongos o bacterias.

Sus signos clínicos responden a esteroides. La pérdida progresiva de pelo ha sido observada en otros especímenes presentes en zoológicos de Norteamérica, Sudamérica y Europa. La causa o causas detrás de la pérdida del pelo aún no se conocen, ni se sabe si la pérdida de pelo es un síntoma obvio resultando de una condición no reconocida con mayores implicancias para el manejo en cautiverio. Con el propósito de caracterizar la condición, identificar los factores de riesgo y desarrollar tratamientos potenciales, se llevó a cabo una evaluación en los zoológicos en EEUU y Canadá. Aún buscamos más información de otras regiones.

Para otros mamíferos, la pérdida del pelo y los problemas de la piel pueden ser el resultado de estrés, deficiencias nutricionales, disrupción endocrina o de la acción de parásitos o patógenos. Por la amplitud del abanico de posibles causas para esta condición se recolecta información acerca de los factores de riesgo tanto en el ámbito de la medicina veterinaria como en el de la crianza en cautiverio.

En Norte América hay 67 osos andinos (40 machos y 27 hembras) en cautiverio. Datos de las variables veterinarias aún son demasiado preliminares como para ser discutidos, pero aquellos relacionados con la crianza en cautiverio si están disponibles para 26 osos (13 machos y 13 hembras) de 14 zoológicos, todos nacidos en cautiverio.

Uno de los 13 machos y 5 de las 13 hembras presentan condiciones dérmicas crónicas. El macho (#383) es el único que posee la condición dérmica sin presentar de la pérdida crónica de pelo, por lo que no podemos determinar si posee la misma condición que causa la pérdida del pelo en las hembras. 4 de los 6 casos presentan patrones estacionales de pérdida de pelo; salvo por una hembra y por el macho #383.

Aún no podemos determinar si el parentesco es un factor de riesgo, dado el entrelazamiento del pedigrí de está población, pero algunos osos afectados estaban emparentados. La hembra #274 es la tía materna del macho #383, que a la vez es tío parental de la hembra #586. Las hembras #263 y #266, ambas afectadas, son primas – abuelos del lado paterno de la hembra #263 y abuelos del lado materno de la hembra #266. Datos adicionales sobre la prevalencia de la condición en el resto de la población nos permitirá evaluar si es que existe un componente genético para este cuadro.

Este condición evidentemente no se debe exclusivamente a la edad. A pesar de que el oso más joven que presenta la condición tiene 8.6 años, muchos osos mayores no presentan la condición y la edad de los osos afectados, tanto machos (17.33 años) como hembras (17.5 ± 6.52 años, media ± SD, n=5), no difiere significativamente de la edad de machos (19.31 ± 5.5 años, n=12) y hembras no afectadas (21.38 ± 6.8 años, n=8).

Esta condición tampoco es exclusiva para aquellos osos que comparten espacios en cautiverio. El macho #383 así como 11 de los otros 23 machos se encuentran en exhibiciones grupales, al igual que todas las hembras que presentan la condición, salvo por 5 de las 8 hembras que no la presentan. Sin embargo es posible que la naturaleza de las interacciones entre osos que viven en grupos pueda influenciar que alguno de ellos desarrolle la condición.

Nuestra evaluación puede que esté sobreestimando la prevalencia de esta condición, dado que aquellos zoológicos con animales afectados tendrían una mayor potencialidad para responder a las encuestas, en comparación a aquellos donde todos los animales son sanos; aún estamos recolectando información de otros zoológicos. Sin embargo, si ya hemos identificado a todos los osos afectados, es claro que esta condición es común en hembras: entre el 18.5% (5 de 27 hembras en la población) y 38.5% (5 de las 13 hembras muestreadas) están afectadas. Dado la tendencia por poseer machos en los zoológicos norteamericanos (1.48 machos : 1 hembra) y los factores causales desconocidos para esta condición, existe una fuerte preocupación por la especie y por otras poblaciones en cautiverio.

Presione aquí para descargar la versión
PowerPoint de la presentación (484 KB)
.